Las criaturas tienen derecho a ser tratadas con respeto y a no ser convertidas en mercancía sexual. De hecho, lo mismo que podemos decir de mujeres y hombres. Es decir, de las personas. Algún día deberíamos reflexionar que, si solo la explotación sexual infantil nos hace revolvernos ya que consideramos que están en inferioridad de condiciones con respecto a la gente adulta, algo no funciona en nuestra sociedad.Todas las mujeres, y algunos hombres, que son explotadas sexualmente también están en inferioridad de condiciones. Por eso acaban en manos de mafias. A ver si de una vez dejamos de hablar de supuestas liberaciones....